Las cosas raras que le pasan a Paulette
Anoche Paulette gastó siete paquetes de pañuelos. Todas las existencias de su casa. ¡Qué manera de llorar! Se hacía muecas en el espejo, pero no paraba, se ponía pelis de terror, y nada. Hasta probó a maquillarse para salir un rato, pero con aquellos chorretones que se le hicieron en las mejillas, cualquiera salía. Así que al final optó por comerse todas las magdalenas de chocolate que le habían sobrado a Martina por la mañana y esperar a que sus ojos se cansaran de ser una inexplicable fábrica de lágrimas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
38 maullidos:
si las lágrimas están firmadas el chocolate solo ayuda por momentos... :(
Pobres ojitos,cuanto tuvieron que sufrir.
Llorar sin saber por qué, sin saber qué se puede hacer parar esa fuente de lágrimas.. qué duro es, cómo duele!
A todos nos pasa :(
Un beso :*
¿Qué le ocurriría a Paulette? Que pruebe a contar todas las cosas que la hacen feliz, seguro que la ayuda.
Un beso MUYGRANDE :)
Pobre Paulette!
Lo buenos es que después de esa catarsis seguro que quedó fresquita!
Besitos en gotas!
No es tan raro... quizas el cuerpo de Paulette necesitaba eso... una especie de catarsis explosiva!
Un beso con gotitas de agua!
¡Pobre Paulette! Se le debieron de quedar los ojos rojos. ¿Y no sabía por qué lloraba?
Un beso :)
¿No estaría lloviendo y lloviendo?
A mí me pasa que cuanto más llueve, más lloro.. de manera que no sé que es primero parar de llover o de llorar
Seguro que hubo muchas ocasiones anteriores a ésa en las que Paulette quiso llorar pero no lo hizo. Un nudo de emociones iba creciendo en su garganta día a día, hasta que finalmente estalló.
Ahora tardará años en volver ha hacerlo, las ha gastado todas.
Ahora si que lloraba como una magdalena.
Ayer a la noche Cat estuvo espiando a Marie mientras lloraba.
[..]
llorar
sólo llorar
entonces su sonrisa
si todavía existe
se vuelve un arcoiris.
Un beso.
Creo que todos hemos sido alguna vez un poco Paulette.
Muaak
Me encanta el nombre de Paulette, lo adopté para un relato. Y también es una chica entristecida.
Besitos.
P.D.: Magdalenas... mmm...
A veces me pasa ami,pero si miro por los cajones de mi cerbero encuentro la razón y la llave para parar...
Besicos
Todos nos hemos sentido como Paulette, y al final paras de llorar no porque se te acaben las lágrimas, sino porque tienes que seguir haciendo otras cosas.
(Ya me contarás que le sucedió, aunque a veces ni siquiera tenemos motivos).
Besos.
¡Ah,
si el chocolate pudiera hablar!!!!.
Esperar a que amaine la tormenta...
Me encanta Paulette!!!! es tan ...como yo :-P ... cuando mis ojos se ponen a fabricar lagrimas también me incho a chocolate ;-) Besitos!
llorar hace que se te hinchen los ojos, llorar es malo
Penso en guardarlas en un tarro hermético??
Va le l a pe na h a cer lo pa ra n o ol vi d a r ja m a s el d o lo r!
Las penas, con pan -o magdalenas-, son menos penas.
Martina ha de ser hermosa.
magdalena y llanto todo en uno...:)
Cómo si el chocolate disminuyera las penas, cómo si saber lo nos impidiése agotarlo todo cual esté a nuestro alcance. Porque yo opino que todos los vivientes y sobrevivientes también nos llamamos Paulette, aunque sea por un día.
Paulette, Paulette.
No hay maltratar así los ojillos, que aunque un par de lágrimas limpien las retinas y los lagrimales, excederse con ellas provoca irritación cronica.
Eso si, las magdalenas, todas las que quieras :)
me gusta tu blog
un saludo!
A veces las lágrimas limpian todo lo de dentro. Y no viene mal que se convierta en una fábrica de lágrimas.
Tienes un premio en mi blog!
Lo pasas a recoger?
Espero que deje de llorar lágrimas de cristal estrelladas contra magdalenas de chocolate pronto, sería una lástima que llorase para siempre.
Miau.
La desgracia es que no serán de origen inexplicable. Seguro que hay algo dentro que se ha roto.
Le queda el consuelo del papel higiénico.
Buena estrategia lo de las madalegnas de chocolate; casi nunca falla :0)
Un maullido alto y claro
Paulette siempre hace las cosas a lo grande... y yo creo que ella misma necesita alguien que también haga las cosas a lo grande para ella. Que la abraze a lo grande, y le regale su corazón a lo grande.
>__< Se lo merece!
me gusta la palabra inexplicable en este cuento. y todas las ideas que se le ocurren para salir de eso.
llorar rimmel es una cosa rara que no sirve de mucho.
Hay momentos en los que no puedes dejar de llorar. Y lo haces, lo haces sin parar hasta que te duelen los ojos, y la cara de hacer tantas muecas.
Y se te encoge el corazón de la rabia que te da no saber por qué lloras tanto.
Qué bien me cae Paulette :)
Publicar un comentario en la entrada